Autoridades de Zimbabue, África, detuvieron ocho miembros de una secta religiosa apostólica, entre ellos a su líder y autoproclamado profeta Ishmael Chokurongerwa, de 56 años, luego de hallar al menos a 251 menores de edad, los cuales estaban siendo obligados a realizar trabajos forzosos.
Tras una redada realizada por la policía de Zimbabue, encontraron en la granja de la iglesia 16 tumbas, donde nueve de estas eran de adultos y las otras siete de niños.
También, se encontraron mujeres que fueron llevadas junto con los menores de edad a centros hospitalarios para someterlos a pruebas y exámenes médicos.